Calefacción eléctrica: qué sistema gasta menos y por qué

Radiadores, emisores, acumuladores, bomba de calor y aerotermia comparados por cómo convierten la electricidad en calor y cuándo conviene cada uno.

Cuando se compara calefacción eléctrica hay mucha publicidad confusa. La clave es entender cuánto calor da cada sistema por cada kWh que consume.

Resumen: todos los sistemas que calientan con una resistencia (radiador de aceite, emisor térmico, convector, calefactor) convierten 1 kWh de electricidad en aproximadamente 1 kWh de calor. Las bombas de calor (aire acondicionado con modo calor, aerotermia) dan varias veces más calor por kWh.

Sistemas de resistencia: todos rinden parecido

Radiadores de aceite, emisores térmicos, convectores, paneles radiantes y calefactores de aire funcionan con una resistencia eléctrica: aportan aproximadamente 1 kWh de calor por cada kWh eléctrico. El consumo real puede variar con el termostato, la programación y el tiempo de uso. Lo que cambia entre ellos es:

  • Cómo reparten el calor: más rápido (calefactor) o más suave y continuo (aceite, emisor).
  • El control: un buen termostato y la programación evitan calentar de más.
  • La comodidad, el ruido y el tamaño.

Desconfía de anuncios que prometen gastar «la mitad» con un radiador de resistencia: la diferencia real viene del control y del uso, no de una conversión mágica.

Acumuladores: menos coste, no menos consumo

Los acumuladores cargan calor en un material interno y lo liberan después. No gastan menos energía, pero pueden reducir el coste si cargan en las horas en las que tu tarifa cobra menos por kWh. Repasa las franjas horarias de la luz.

Bomba de calor y aerotermia: más calor por kWh

Una bomba de calor no fabrica calor con una resistencia: lo extrae del aire exterior (o del agua o el terreno) y lo traslada al interior. Por eso puede entregar varias veces más calor por cada kWh eléctrico que consume.

Su rendimiento estacional se indica con el SCOP: un SCOP de 3 equivale a unos 3 kWh de calor por cada kWh eléctrico, en las condiciones normalizadas de la temporada de calefacción. El resultado en tu casa depende del clima y de la instalación.

  • Un aire acondicionado con bomba de calor (split) es una forma común de calefacción eficiente.
  • La aerotermia también es una bomba de calor: se usa para calefacción por radiadores o suelo radiante y para agua caliente.

Cómo elegir

Situación Opción razonable
Uso puntual en una habitación Radiador o emisor con buen termostato
Tarifa con valle barato y uso diario Acumuladores o programar en valle
Calefacción diaria de toda la vivienda Bomba de calor o aerotermia
Vivienda mal aislada Mejorar aislamiento y ventanas antes de cambiar de equipo

Antes de cambiar de sistema

Comprueba que tu potencia contratada y tu instalación soportan el nuevo equipo, y calcula el coste con la calculadora de consumo.

Preguntas frecuentes

¿Un radiador de aceite gasta menos que un calefactor?

Con la misma potencia y el mismo tiempo encendido, consumen prácticamente lo mismo. El radiador de aceite da un calor más suave y sigue calentando un rato tras apagarse; el calefactor calienta el aire más rápido. La diferencia en la factura viene del uso y del termostato.

¿Merece la pena el aire acondicionado para calentar?

Si es un equipo con bomba de calor, suele ser de las formas más eficientes de calentar con electricidad, porque entrega más calor del que consume. Mira su eficiencia estacional en calefacción (SCOP) en la etiqueta energética.

¿Qué temperatura conviene en casa en invierno?

Entre 19 y 21 °C de día suele ser suficiente con ropa de abrigo ligera, y menos por la noche. Cada grado de más aumenta el consumo de calefacción, así que un termostato bien ajustado es de lo más rentable.

Contenido informativo. Cualquier intervención en la instalación eléctrica debe hacerla un instalador autorizado conforme al REBT.