El REBT (Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión) es la norma que fija cómo se proyectan, instalan, revisan y mantienen las instalaciones eléctricas de baja tensión en España. Se aprobó mediante el Real Decreto 842/2002 y se desarrolla en las ITC-BT, unas instrucciones técnicas complementarias que concretan los requisitos para cada caso.
Resumen: el REBT existe para reducir el riesgo de incendio y de electrocución. Todo lo que implique modificar o ampliar la instalación de una vivienda debe hacerlo un instalador autorizado.
Qué regula en la práctica
- El diseño de la instalación: número de circuitos, sección de los cables y protecciones de cada uno.
- La seguridad de las personas: puesta a tierra, protección diferencial y requisitos especiales en zonas húmedas como el baño.
- Quién puede hacer cada trabajo y qué documentación debe entregar al terminar.
Las ITC-BT que más te afectan en casa
| Instrucción | De qué trata |
|---|---|
| ITC-BT-10 | Previsión de cargas: grado de electrificación (básica o elevada) de la vivienda |
| ITC-BT-18 | Instalaciones de puesta a tierra |
| ITC-BT-24 | Protección contra contactos directos e indirectos |
| ITC-BT-25 | Instalaciones interiores en viviendas: circuitos mínimos y protecciones |
| ITC-BT-27 | Locales con bañera o ducha: zonas de seguridad |
Electrificación básica y elevada
La ITC-BT-10 distingue dos grados. La electrificación básica cubre las necesidades habituales y la elevada se aplica cuando hay más consumo previsto (por ejemplo, calefacción o aire acondicionado eléctricos, o una vivienda grande). Para viviendas nuevas, la norma fija unos mínimos de previsión de 5.750 W en electrificación básica y de 9.200 W en elevada. La potencia que contratas con tu comercializadora es otra cosa: puede ser menor que la prevista en la instalación.
Documentos que conviene tener
- Certificado de instalación eléctrica (CIE, o «boletín»). Lo emite la empresa instaladora habilitada al terminar o modificar la instalación, y se tramita ante el órgano competente de la comunidad autónoma. Es necesario para dar de alta el suministro y te lo pueden pedir en otras gestiones, como un aumento de potencia.
- Documentación técnica: memoria técnica de diseño o proyecto, según la potencia y el tipo de instalación.
- Facturas de las reformas, útiles para acreditar quién hizo qué.
Si no encuentras el tuyo, tu comunidad autónoma gestiona el registro de instalaciones y puede indicarte cómo consultarlo.
¿Cuándo hace falta un instalador autorizado?
Siempre que se modifique o amplíe la instalación: añadir circuitos, cambiar el cuadro, aumentar la potencia, reformar baños o cocina. Sustituir una bombilla o un enchufe por otro igual es mantenimiento menor. Tocar el cuadro general no lo es.
Errores frecuentes
- Pensar que «si funciona, está bien». La norma busca la seguridad, no solo que haya luz.
- Subir el calibre de un magnetotérmico que salta, en lugar de buscar el motivo. Lo explicamos en diferencial y magnetotérmico.
- Hacer empalmes sin caja de registro o con cinta aislante.
- Ignorar la toma de tierra en instalaciones antiguas.
Qué hacer si tu instalación es antigua
Una instalación puede seguir siendo legal aunque sea antigua, pero conviene revisarla si no tiene diferencial, toma de tierra o si los cables están deteriorados. Consulta las señales de que tu instalación necesita revisión.
Un caso típico
Ejemplo ilustrativo de una situación habitual.
Tras una reforma eléctrica, es habitual pensar que con el presupuesto y la factura ya se tiene toda la documentación. No es así: lo que acredita que la instalación cumple el reglamento es el CIE. Pídelo al terminar la obra y guárdalo, porque te lo pueden reclamar más adelante, por ejemplo al solicitar un aumento de potencia.